Qué hacer cuando comienzas a dirigir tu primer equipo

Recuerdo cuando me asignaban mis primeros equipos, tenía problemas en como dirigirlos, pensaba que tenía la fórmula mágica para hacer mejor las cosas en comparación con otros líderes de otros equipos, conforme pasaba el tiempo y realizaba actividades con diferentes equipos me di cuenta que mi experiencia al inicio era muy parecida al de otros líderes que estaban empezando, la realidad era diferente a lo que yo me imaginaba.

 Dirigir mi primer equipo

Al trabajar con mis primeros equipos, estaba ilusionado, tenía muchas ideas, estaba confiado en que si mi jefe me había asignado un equipo, cumplía con los requisitos para hacerlo, mi primer equipo brindaba servicio de soporte a clientes y estaba cumpliendo las expectativas, sentía que podía manejar otro tipo de trabajos, conforme pasaba el tiempo me asignaron un proyecto para dirigirlo,  en cierta manera era mi primer equipo para este tipo de trabajo ya que era otro tipo de actividad que no había tenido experiencia, por ejemplo: nos trasladamos a otro país, estaba recién casado, estaba trabajando con personas de varios países, algunos tenían más experiencia en este tipo de actividades, el cliente era complicado, en sí, tenía muchas variables que eran nuevas para mí por lo que los resultados no fueron muy buenos, hubo gente que renuncio en pleno proyecto(mi liderazgo no era bueno), las fechas no se estaban cumpliendo, trabajábamos más de 8 horas y fines de semana, ya no dormía bien, en este proyecto acabo para mí con muchas cicatrices tanto personales como laborales, sin embargo este tipo de experiencias y las posteriores me hicieron mejorar en mis habilidades y tener mejores resultados en mis actividades a lo largo de mi vida profesional. Al pasar los años he apoyado a otros a dirigir sus primeros equipos ya sea en servicios o en proyectos y la mayoría expresábamos las siguientes ideas de cómo íbamos a dirigir a nuestros equipos antes de comenzar a trabajar con ellos:

  • Lo haré mejor que mi jefe u otro líder. Al inicio pensaba que era darle mi toque personal en cómo iba a dirigir a mi equipo, el darle el toque personal no era el problema, sino que era rechazar las buenas practicas que tuviera la otra persona a quien me estaba comparando, en cierta manera me obligaba a buscar alternativas en cómo hacer diferentes las cosas que no necesariamente era la mejor manera de resolver un problema o en cómo dirigir a mi equipo, esto me generaba muchos problemas en el camino. Luego de varios años, veo que esta situación es común en personas que están iniciando en dirigir nuevos equipos. En algunos casos, puede que hacen actividades que no vaya en dirección opuesta a su jefe, sino también que vaya en dirección opuesta a las políticas de la empresa, acá si es un tema donde hay que analizar si esta persona está en la empresa correcta.
  • No tengo que supervisar el desempeño de mi equipo, confío en ellos. Puede ser una extensión del punto anterior (lo hago mejor que otros), si es mi primera vez en trabajar con alguno de los miembros del equipo puede que tengamos una experiencia negativa, esto puede pasar porque no hemos tenido una conexión con las personas que están trabajando por primera vez con nosotros, este genera resultado diferente a los esperados y puede que nuestras conclusiones de estas personas no sean las correctas.
  • Protejo a mi equipo como si fueran mis hijos. Esto lo he escuchado en más de una ocasión, los argumentos de las personas que dicen esto es que, si alguien externo le pide algo a su equipo, les quitan tiempo de lo que están haciendo y esto los atrasa, otro argumento es que las personas externas los pueden confundir en sus actividades. He visto esto en muchos dirigentes, piensan que es una manera de ganarse la lealtad de su equipo, aunque es cierto que, si sus jefes los han colocado en ese puesto para ser los responsables de la tarea que están realizando, también los jefes pueden consultar a sus equipos como van con sus actividades y esto promueve transparencia en una organización, el que estos dirigentes exijan que sus jefes no consulten a sus subalternos, no promueve transparencia y genera suspicacias de como esta en realidad el desempeño de estos equipos.
  • Integraré a mi equipo a personas que sean mis amigos o me lleve bien. Puede que sea común este tipo de práctica, hay dirigentes que dicen que no empiezan a realizar un trabajo sino tiene a las personas que quiere porque de lo contrario no se hace responsable de los resultados, el problema de ello es cuando escoges a amigos en lugar de personas que están más capacitadas, si no logramos hacer que rindan lo que se espera, tenemos un problema en qué hacer con estas personas.
  • Aplicaré lo que aprendí en la universidad como receta. No quiero decir que lo que aprendemos  en la universidad sea malo,  al contrario, es como el aire fresco en nuestras vidas profesional, lo que sucede es que deseamos aplicar literalmente lo que aprendemos en nuestra casa de estudios sin analizar si aplica a nuestra situación o que debamos realizar unos cambios para que pueda ser exitoso, recuerdo en una reunión donde un nuevo dirigente comenzó a proponer estas ideas y comentaba que lo había aprendido en la universidad, a la primera pregunta que hizo otra persona(experimentada), su argumento se cayó, no pudo explicar cómo se adaptaría a nuestra situación en la empresa, solo era teoría lo que estaba proponiendo, se le invito a analizar un poco más su propuesta para tomarlo en cuenta y así lo hizo.

Me imagino que tienes tus propias historias cuando comenzaste a dirigir a tus primeros equipos, lo que he aprendido de estas experiencias es que, si comienzo a realizar una nueva actividad, no debo ir con la actitud que lo sé todo y que los demás están equivocados, siempre hay algo que aprender.

Que podemos hacer si estamos comenzando a dirigir nuevos equipos

Luego de apoyar a varias personas en dirigir a sus primeros equipos, he aprendido en como apoyarlos para que su labor no sea tan complicada como las que experimente, cada trabajo que realizamos no se parece al otro, sin embargo, si trabajamos en mejorar continuamente, las actividades que realizamos pueden manejarse de la mejor manera. Algunos tips de estas mejores prácticas que he aprendido son las siguientes:

  • Aceptemos las críticas y consejos. Hay personas que hacen todo lo contrario, se sienten superiores a los demás, ya sea porque salieron recientemente de la universidad, creen que sus jefes están desactualizados o ya están bastante mayores para entender cómo está la tecnología, etc. El problema mayor de esta actitud es que no están dispuestos a escuchar consejos, he visto personas resistirse a los consejos de sus jefes para solucionar el problema, lo peor es que no solo se enojan por el consejo, sino que no corrigen el rumbo, por lo que para algunos son personas que tienen cuesta arriba el poder finalizar con éxito lo que están haciendo. Las personas que reciben consejos con humildad, reconocen que no tienen experiencia, buscan ayuda y sus resultados mejoran, reciben más apoyo y son mejores vistos que los que se resisten a pedir ayuda, las personas con esta actitud tienen menos resistencia con las demás personas, considero que esto es clave para cuando se inicia en dirigir a un equipo, las probabilidades de éxito son mayores en comparación con las personas que piensan que son mejores que otros.
  • Trabaja duro para ser el mejor en lo que haces. Cuando trabajas duro, aprendes mucho y das buenos resultados, los miembros de tu equipo lo notaran, si hay personas en tu equipo que tienen más experiencia que tú, esto ayudara a que te respeten más. En caso contrario, puede que te lleves muy bien con ellos y te sigan, pero saben que no eres el mejor, puede que tengas alguna resistencia en algunas decisiones que tomes porque puede que sepan que no es la mejor opción.
  • Si no puedes comunicar, es más difícil dirigir. Esto lo aprendí de la manera difícil, esperaba que la gente supiera lo que esperaba de ellos, sin embargo, si uno no les dice hacia donde debemos ir, lo más seguro es que el trabajo en equipo no se mueva de la mejor manera, lo que hacen muchos es que, en lugar de comunicar, hacen las cosas por ellos mismos sin depender de los demás, esto genera stress, trabajan hasta alta horas de la noche, bajo rendimiento, etc.  Las personas que comunican a los demás y se pueden conectar, hacen que el trabajo en equipo sea más eficiente, se mueven a la misma dirección, hay menos resistencia, pueden ir más lejos.
  • Crece de manera intencional. Busca crecer en lo que haces, no te quedes con lo que sabes, hay muchos libros que te pueden ayudar, también puedes buscar a un mentor o coach para mejorar en tus habilidades, si sientes que debes mejorar en tu liderazgo puedes buscar ayuda en ello, ya no es excusa no mejorar. El crecer incluye mejorar en tus habilidades de trabajo en equipo, comunicación, negocio en el que te encuentres, etc.
  • Aprende de tus errores. Cuando hay problemas, podemos aprender de ellos y puede que nos sirva a corto plazo, por ejemplo, fallas en comunicación, cuando se forman nuevos equipos, siempre hay inconformidades o fallas que se pueden mejorar si tenemos la voluntad de aceptar estas fallas y cambiar la dirección en lo que hacemos.
  • Se transparente. Al promover la transparencia te da más credibilidad hacia los demás, puede que se muestre fallas en nuestro trabajo, sin embargo, si los arreglamos, esto se mueve a nuestro favor, las personas confiarán en nuestro trabajo, sabrán que, si hay fallas, los arreglaremos en lugar de esconderlos.
  • Aprende a Priorizar tu trabajo. Es un factor importante priorizar tus tareas, separa los temas que son importantes de los que no, de lo urgente y de lo que no es urgente. Es común trabajar lo primero que se nos presenta y no necesariamente este trabajo nos ayudará a alcanzar nuestro objetivo, cuando sepamos como priorizar el trabajo, podremos dar resultados de acuerdo a lo que hemos planeado.

Comenzar a dirigir a nuestros primeros equipos puede tener un grado de complejidad, sin embargo, si comenzamos con mejorar nuestra perspectiva, los problemas se podrán manejar de una manera ordenada y pueden ser una tarea más de nuestra actividad diaria.  

Hazte estas preguntas

  ¿Qué habilidades debo mejorar para dirigir a un equipo?  

¿Sabe mi equipo a dónde quiero ir con ellos?  

 

«Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos», Zig Ziglar.

Referencia: http://www.jorgepazcoach.com/?s=LIDERAZ    

Acerca del autor:

Jorge Paz es Coach, Consultor y autor del libro Forjando Nuestro Destino. Con más de 10 años en la gestión de proyectos de implementación de software, experiencia de supervisión, soporte y evaluación de proyectos. Ha trabajado en proyectos en varios países de Latinoamérica apoyando a equipos de proyectos en alcanzar sus objetivos.

 

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